La cigarra y la hormiga Cantando la cigarra pasó el verano entero, sin hacer provisiones allá para el invierno. Reflexiona. ¿Qué crees que el autor tratará de enseñar cuando habla de que la cigarra no guarda provisiones para el invierno? Los fríos la obligaron a guardar silencio y a cogerse al abrigo de su estrecho aposento. Viese desproveída del precioso sustento, sin moscas, sin gusanos, sin trigo y sin centeno. Habitaba la hormiga allí tabique en medio, y con mil expresiones de atención y respeto le dijo: “Doña hormiga, pues que en vuestros graneros sobran las provisiones para vuestro alimento, prestad alguna cosa con que viva este invierno esta triste cigarra que, alegre en otro tiempo, nunca conoció el daño, nunca supo tenerlo. No dudéis en prestarme, que fielmente prometo pagaros con ganancias, por el nombre que tengo”. La codiciosa hormiga respondió con denuedo, ocultando a la espalda las llaves del ...